Se reúnen especialistas de toda España para tratar los retos y las alianzas para abolir la explotación sexual. Se presentará el Observatorio de datos abiertos sobre prostitución, una iniciativa pionera en el ámbito estatal.
Viernes y sábado, 4 y 5 de octubre, Santa Coloma acoge unas jornadas nacionales para reivindicar que se acabe aboliendo la prostitución y la explotación sexual en la sociedad actual, en el marco de la conmemoración del Día Internacional contra el Tráfico y la explotación Sexual de Mujeres, Niñas y Niños. Bajo un lema claro y contundente: «Ni putas, ni princesas, mujeres libres», tienen lugar diferentes conferencias, diálogos y presentaciones, con la asistencia de reconocidas especialistas y activistas en la materia de toda de España. Las jornadas se celebran en la Sala de Les Voltes (edificio La Masía), el Recinto Torribera (avenida de Prat de la Riba, 171), y se prevé la asistencia de unas 150 personas.
Las directoras científicas de las jornadas son Rosa Cobo, profesora de Sociología del Género en la Universidad de A Coruña y escritora feminista, y Beatriz Ranea, socióloga, docente universitaria y investigadora experta. También se contará con la participación de figuras destacadas en el ámbito académico, político y del activismo social, como Beatriz Gimeno, responsable del Área de Igualdad del partido Podemos en la Comunidad de Madrid y reconocida activista a favor de los derechos LGTBI, y Amelia Tiganus, activista feminista, superviviente de prostitución y trata.
Un espacio de reflexión
Estas jornadas, organizadas por el Ayuntamiento, quieren ser un espacio para reflexionar sobre las múltiples dimensiones de un fenómeno arraigado en la sociedad y que supone una forma más de violencia contra las mujeres.
Se abordarán aspectos clave como las relaciones entre la industria del sexo y la pornografía y el sistema prostitucional, el binomio existente entre violencias y sexualidad patriarcal, el papel de la demanda y la figura del putero o el impacto que tiene el ejercicio de la prostitución en las mujeres. Son temas que, según afirma la alcaldesa, Núria Parlon, «habitualmente escapan al debate público que, de forma intencionada, evita poner foco sobre el papel que tiene la prostitución en el mantenimiento de la desigualdad y la violencia patriarcal».
Otro de los objetivos, según la alcaldesa, será poner en valor la fuerza de las políticas públicas para transformar esta realidad; «Compartiendo experiencias y reflexionando sobre los retos y alianzas feministas necesarios para avanzar en la abolición de una institución que se apropia de los cuerpos, la sexualidad y la vida de las mujeres y niñas del mundo».
Observatorio de Datos
Uno de los platos fuertes de las jornadas será la presentación el 5 de octubre del Observatorio de Datos abiertos sobre Prostitución, a cargo de Lourdes Muñoz, directora de la Iniciativa Barcelona Open Data, y Maribel Cárdenas, directora de políticas de igualdad y LGTBI del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet.
Se trata de una iniciativa pionera a nivel estatal, que se enmarca dentro del proyecto de «La CIBA. Espacio de recursos para mujeres, innovación y economía feminista »de Santa Coloma. El objetivo del Observatorio de Datos abiertos sobre Prostitución es poner luz a un fenómeno opaco, ya que actualmente existen pocos datos oficiales, a pesar de tratarse de una problemática global.
España ocupa el tercer lugar de países del mundo y el primero en la Unión Europea en consumir sexo de pago, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y también es uno de los principales destinos de trata de mujeres.
Compromiso de ciudad
Santa Coloma fue la primera ciudad catalana a adherirse a la Red de Ciudades Libres de Trata el año 2016, mediante una moción aprobada por mayoría en el pleno municipal. Esta red busca combatir el tráfico de mujeres y niñas para la explotación sexual de que se nutre el negocio de la prostitución, y pide avanzar hacia una «Ley integral de paz y dignidad de las mujeres» que contemple medidas para acabar con la demanda de prostitución, que es causa directa de la trata y pone en el centro a las víctimas: mujeres empobrecidas, que huyen de la guerra y la violencia, niñas y niños con los que se trafica para satisfacer la demanda principalmente de los países ricos.
El tráfico de seres humanos es considerada la esclavitud del siglo XXI. Supone una profunda violación de los derechos humanos, de la dignidad y la libertad de la persona y es una forma de delincuencia grave. La trata de personas se sitúa como el tercer negocio ilícito más lucrativo a nivel mundial, después del narcotráfico y de la venta de armas.